Siguiendo con la racha de pasta fresca casera, ayer preparamos unos wonton rellenos de las verduras que teníamos, algunos incluso llevaban como único relleno, un poco de salsa de soja y aceite de sésamo.
Con sólo harina de trigo, agua y sal (¿os suena?), se prepara esta típica pasta china, el truco, láminas súper finas, ya que al hervirse aumentan un poco de tamaño. Amasar hasta conseguir una textura bien fina y tapada con un paño, se deja reposar unos 15 minutos.
Se divide la masa en dos partes y se estiran con el rodillo hasta dejarlas bien finas, la mesa debe estar bien enharinada, ya que se pega que da gusto.
Una vez cortada la masa a cuadrados, rellenamos. Normalmente llevan carne de cerdo, esta vez, calabacín y cebolla cortada muy finita, gengibre y shiitake. Se cierran formando la diagonal del cuadrado.




