Mònica de la Asunción Hernández

Hola, me llamo Mónica.
Soy una emprendedora inquieta y curiosa y una panadera autodidacta que adora hacer las cosas con mucho mimo y vocación.

De pequeñita me crié en la montaña, pasando horas y horas al cuidado del huerto de mi padre, almorzando tomates recién cogidos de la mata.
Aquel lujo rústico fue mi cuna y el silencio del campo me acompañó hasta bien entrada la adolescencia.
Sin yo saberlo estuve, durante mucho tiempo, cociendo a fuego lento esa pasión que hoy se llama Bonsfocs.

Hago pan, recupero tradiciones y respeto profundamente el orden natural de la vida.
Porque soy una romántica y porque con Bonsfocs quiero traer el campo a la ciudad.

La vida alternativa entre cemento es posible